Benalmadena Puerto

Biodiésel para el transporte marítimo interior: ¿bueno o malo?

Como uno de los mayores consumidores de combustibles fósiles, el sector marítimo está estudiando combustibles alternativos que podrían contribuir a alcanzar los nuevos objetivos climáticos y los requisitos más estrictos en materia de emisiones. Los biocombustibles, como la mayoría de la gente sabe, se fabrican principalmente a partir de plantas. Reducen las emisiones de CO2 y su contenido nulo o muy bajo de azufre, en comparación con los combustibles fósiles, también contribuye a reducir emisiones como los óxidos de azufre (SOx).

El éster metílico de ácidos grasos, también conocido como FAME, es el término químico genérico para el biodiésel derivado de fuentes renovables. En Europa el 7% y en Estados Unidos el 5% de FAME ya se mezcla con el gasóleo normal para el transporte por carretera con el fin de mejorar la calidad del aire local. Para los Estados miembros de la Unión Europea y otros países europeos, esto se especifica en la norma EN 590, a menudo denominada gasóleo de muy bajo contenido en azufre (ULSD).

La mezcla de biocombustibles aún no es un requisito para el transporte marítimo en la mayoría de los países. Sin embargo, algunos gobiernos de la UE planean tomar medidas ambiciosas para reducir el azufre y las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) de los buques. El Gobierno de los Países Bajos, por ejemplo, quiere que el porcentaje de combustibles renovables sea de al menos el 16,4% en 2022 y que se ahorren 400.000 toneladas de CO2 al año mediante la mezcla de biocombustibles con el gasóleo para la navegación interior.

Se diría que es un gran paso para contribuir a los objetivos del cambio climático. Pero no todo el mundo está convencido al 100%. Las dos preocupaciones principales en el segmento de la navegación interior parecen ser:

  1. Precio más alto

Los biocombustibles mezclados tienen un precio más elevado. Se podría considerar que se trata de un impacto relativamente pequeño para el ocasional crucero de placer a cambio de un aire limpio, pero definitivamente más doloroso para el sector marítimo, donde el diésel constituye una gran parte de sus costes de operación.

En el caso de los Países Bajos, algunos predicen que el consumo de gasóleo aumentará, ya que los buques podrían desviarse para abastecerse de gasóleo más barato (sin componentes biológicos) en Bélgica o Alemania.

  1. Mayor absorción de agua

El agua en el combustible es el enemigo público número uno de los motores de combustión. Puede dañar los componentes del motor, como los inyectores y los cilindros, crear corrosión y estimular el crecimiento microbiano. El biodiésel atrae más agua y tiene una mayor capacidad de contener más agua que el gasóleo de petróleo. En el mejor de los casos, el agua en el combustible puede aumentar los costes de mantenimiento, incrementar el consumo de combustible y reducir la potencia del motor. En el peor de los casos, el motor podría romperse con todas las consecuencias relacionadas con la seguridad. Cuando se anunciaron los planes del gobierno holandés, muchos artículos se refirieron al biocombustible como “El asesino silencioso del transporte marítimo interior”.

La solución:

Me temo que no tengo ninguna solución para los costes más elevados.

El buen funcionamiento de los separadores de agua será aún más crítico para eliminar eficazmente el agua libre o mezclada del combustible.

Para la eliminación del agua disuelta o soluble hay que mirar más allá de las soluciones tradicionales. Potenciadores de Combustible Black Eagle parecen ser la única solución a bordo que puede eliminar el agua disuelta a nivel molecular mediante un proceso químico. La ventaja añadida de este dispositivo es que también reduce el contenido de azufre e hidrocarburos pesados, por lo que, además de proteger el motor, también protege nuestro medio ambiente de las emisiones nocivas.

Share this post

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.